
Decenios ha, en un pequeño reino ya olvidado, vivió y sintió un joven príncipe llamado Javier. Dicho principito llevaba una existencia feliz junto a los demás infantes del lugar que, como él, habían quedado huérfanos de padre y madre.
Su abuela, la Reina Romana, lo acogió bajo su manto cuando sus padres murieron en la invasión de los salvajes, un ejército de desterrados que sobrevivían asaltando aldeas y ciudades. Dichos salvajes fueron repelidos con éxito y jamás volvieron a atacar el pequeño reino, pero el precio a pagar fue la vida de muchos ciudadanos, que murieron por defender sus tierras.
El Príncipe Javier era uno más en el reino, llevaba una existencia humilde más propia de un campesino que de un futuro rey. El reino había sido basto en otros días, numeroso en ...
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