La Multipersonalidad Mágica

¡Saludos, buenas gentes del Monasterio! ¡Adivinad quién ha vuelto al claustro!

Si, así es, Damn Magik Bastard ha vuelto con vosotros tras largo tiempo desaparecido en combate.

¿Dónde ha estado? -preguntarán algunos, o: ¿Por qué se marchó? -preguntarán otros, o: ¿Por qué vuelve ahora? – e incluso habrá unos pocos que se pregunten: ¿Quién coño es este demente?

Bien; intentaré dar respuesta a estos interrogantes, pero no lo haré como Damn Magik Bastard, si no como el tipo de carne y hueso que se pone su máscara en el mundo virtual.

Dejadme que os ponga al corriente de la historia…

El pasado año fue un periodo duro para mi: me encontraba en una guerra abierta con el hombre al que yo atribuía todos mis males. Dicha batalla -legal, económica y social- me llevó a sacrificar todo cuanto tenía, llevándome incluso a vender mi casa para lograr la victoria. A nivel mágico, trabajaba constantemente en rituales de fuego y rabia destinados a vencer a mi rival; adoptando la personalidad de El Bastardo lograba el poder que necesitaba en aquellos momentos.

El Bastardo no era más que una variación de Damn Magik Bastard, pero adaptado al belicismo del momento. Furia desatada, tonos rojos y altisonantes palabras. Como algunos recordareis, cambié el alegre tono púrpura del avatar por un fuerte rojo sangre e incluso me saqué un blog de la manga acorde con el nuevo estilo marcial del Bastardo.

Todas esas pamplinas parecían un juego de niños, pero lo cierto es que funcionaban.

Finalmente, tras meses de rabiosa actividad, triunfé en mi propósito y aquel hombre desapareció de mi vida para siempre; pues tiempo después de su derrota legal, el hombre falleció.

Sin embargo, la victoria fue agridulce, ya que pagué cara mi libertad. Todo el odio y la sed de sangre que nublaba mi mente no desapareció al saberme victorioso: El Bastardo seguía hambriento de carne humana y su influjo sobre mi vida cotidiana era destructivo.

Odiaba todo y a todos, estaba en conflicto conmigo mismo. La rabia y la desesperación me consumían, pues no podía dar rienda suelta a mis ansias de destrucción y dañar a los que me rodeaban, por tentadora que resultase la idea de aplastar cuanto no me complaciese.

En aquellos momentos me sentía como un dios destructor de mundos atado a la cordura mediante el frágil hilo de la existencia cotidiana.

Entonces comprendí la situación: aquella bestia violenta, iracunda y autodestructiva no era yo.

Aquella bestia era El Bastardo. Había creado un monstruo.

Y el monstruo estaba tomando el control sobre mí.

Mi alter ego había sido mi salvación en la batalla que me empeñé en ganar, pero llegada la paz El Bastardo no tenía un enemigo contra el que abalanzarse y todas las energías con las que lo insuflé se estaban volviendo contra mí.

Decidí dar de lado mi actividad mágica y virtual cómo Damn Magik Bastard, pero pronto comprendí que esa no era la solución. También intenté cambiar la imagen digital del Bastardo, empleando tonos azules y grises que apliqué a firmas, avatares y al diseño del blog.

Pero el propio Damn había sucumbido bajo el poder de El Bastardo, transcendiendo del plano digital y quedando libre en el mundo real, donde yo ya no podía controlarlo.

Fue entonces cuando, en una fría mañana invernal, el ser-pensamiento que más tarde se definiría como John White apareció en mi cabeza. Me encontraba partiendo leña sobre la tierra cubierta de nieve virgen cuando la asociación de ideas vino a mi.

La nieve, blanca y fría, lava a la sangre, roja y caliente.

Cada golpe con el hacha era una nueva revelación, más rotunda que la anterior:

Nieve, paz. Sangre, guerra.

Blanco, calma. Rojo, locura.

El Blanco debía prevalecer sobre El Rojo.

Bajo esta premisa, comencé a elaborar mentalmente un personaje opuesto a todo cuanto simbolizaba El Bastardo; John White sería todo cuanto Damn Magik Bastard no fue y mucho más, pues debería ser capaz de desplazar, sustituir y finalmente eliminar al Bastardo de mi psique.

Cuando John White había quedado lo suficientemente definido en mi cabeza, creé una cuenta en El Monasterio con su nombre, así como una dirección de correo electrónico sobre las que apliqué la imagen de un tipo serio, vestido con un traje blanco y tocado con un sombrero fedora.

Esa misma noche puse en práctica un ritual/representación teatral en la que asumía por turnos los papeles del Bastardo y John White haciéndolos interactuar como dos entes ajenos a mi.

Mi voz cambiaba con cada papel, mi cuerpo adoptaba distintas posturas para cada personaje; era la catársis definitiva. Tras la declamación del texto dramático llegó la apoteosis final: John White, empuñando una daga dorada apuñala el corazón del Bastardo, cayendo éste fulminado para a continuación liberarse sus energías por los confines del universo.

Así, el triunfante John White fue asumido como mi nuevo alter ego abriéndome las puertas de una nueva realidad. Liberado del lastre de odio y rabia del Bastardo, mi vida cambió vertiginosamente, experimentando un nuevo periodo de dicha y expansión totalmente inesperado.

Espectacular historia -diréis ahora- pero si todo es tan maravilloso, ¿por qué traes de vuelta a Damn Magik Bastard?

Pues veréis, lo cierto es que el momento de expansión hace tiempo que concluyó y llevo unos meses que me encuentro estancado. Esta situación se ve agravada por la presencia de Mr. White, cuyo carácter calmado y correcto se ha convertido en apatía y aburrimiento. Sin embargo, me encuentro a las puertas de un nuevo cambio en mi vida y se que Damn Magik Bastard – no El Bastardo, ese queda olvidado- tiene la vitalidad necesaria para saltar conmigo a una nueva aventura.

Como les ocurre a los bipolares, la clave está en el equilibrio entre lo maníaco y lo depresivo.

Me propongo por tanto resucitar al Damn original; el tipo atrevido, bufonesco, sarcástico, mágico y divertido que tantas satisfacciones me dio antes de convertirlo en El Bastardo.

Mi intuición me dice que Damn Magik Bastard y John White pueden convivir plácidamente turnándose en sus periodos de actividad, según sean necesarias sus cualidades en las distintas etapas de mi vida. Al asumir los distintos roles virtuales atraigo a mi yo de carne y hueso parte de las características de mis alters, logrando con una especie de representación meta-teatral la alteración de consciencia que otros magos consiguen a través de métodos más ortodoxos.

No es más que otro modo de controlar el ego, empleando dos personajes que a su vez son dos caras de una misma moneda. Cuando uno se agota, se emplea el otro.

Algunos me diréis que es un sistema brillante, otros dirán que es una obviedad poco original, alguno pensará que soy un loco megalómano que hace del Monasterio su patio de juegos; lo cierto es que todas estas opiniones son correctas, pero ¿a quién le importa cuando la magia da resultado?

Me gustaría animaros a todos a que os inventéis varias personalidades alternativas, pero probablemente la madre superiora Sor Presa pediría mi cabeza por el ir y venir de usuarios de usar y tirar que pulularían por el foro.

Lo cierto es que el mismo principio puede aplicarse a una menor escala en el mundo real: salid por nuevos rincones de vuestra ciudad, donde nadie os conozca, y presentaros bajo un nuevo nombre ante los desconocidos. Elaborad el personaje y meteos en él; determinada ropa, tono de voz y actitud alumbrarán a una nueva faceta de vosotros mismos que quedará reforzada al interactuar con la gente que no percibe vuestro yo cotidiano, si no únicamente la facción alternativa.

Las acciones de vuestros alters repercutirán de manera sorprendente en vuestros verdaderos yoes.

Y ahora, con vuestro permiso, voy a amordazar al Señor White y a encerrarlo en un baúl que arrojaré al fondo del mar; donde descansará hasta el final de los tiempos, o hasta que la marea lo arrastre de nuevo a la costa y pueda liberarse de sus ataduras….

11 Responses to La Multipersonalidad Mágica

  1. mixtly September 9, 2011 at 3:54 pm #

    Pues mi estimado juan blanco,no seras pariente del famoso mexicano”simon blanco”que hasta tiene un corrido. pues como te decia,si vas a mandar a ese “otro” al fondo de los mares hasta el final de los tiempos,uy pues que poquito,ya que  eso sera el proximo 21 de diciembre del 2012,alo mejor lo has hecho premeditadamente,pare revivirlo pronto,!!quien sabe cuales sean tus verdaderas intenciones. en cuanto a esas personalidades o personajes creados por ti. pues tambien te quedas chiquito,pues en los 60s o 70s huvo una tal CIBL, con nada menos que 14 personalidades o personajes,tan famosa que hasta se hizo una pelicula de su–,mejor dicho,..de sus vidas. alo mejor tu podrias hacer lo mismo,para recuperarte economicamente, pero para esto,aun te faltan unas 10 u 11 personalidades o personajes mas. de cualquier forma bienvenido nuevamente al caos.donde espero te sientas como pez en el agua o sea en tu elemento,,,,,caotico pero congruente, o no?

  2. Solembum September 10, 2011 at 6:55 pm #

    ¡¡¡MAGNIFICO!!!
    No conocí mucho a damm pero John White me caia muy bien, daba un aire señorial…  dos personalidades muy distintas, en ningún momento sospeché nada.
    Felicidades por tus exitos en los cambios arquetipicos. Espero conocer ahora un poco mas a Damm.
    Apuntate una.
     

  3. Yaur September 10, 2011 at 11:06 pm #

    jajajaja, a huevoooo!!!! Damn Magik Bastard ha regresado!!!!!
     
    De acuerdo con fray Solembum, ni puta idea de que John White y Damn fueran los alters del mismo mago, jajaja, pero estuvo chingon, felicidades frater por este trabajo.

  4. Damn_MagikBastard September 12, 2011 at 7:31 am #

    ¡Gracias por el recibimiento hermanos!
    ¡Ya noto la efervescencia caótica que supone volver a encarnar al loco bastardo mágico!

  5. polopautrat September 14, 2011 at 12:43 pm #

    Hahaha! Siempre lo supe bastardo,pero es que fuiste un poco obvio conmigo. Preferi callar hasta que regresaras. John White no era de mis favoritos.
    Bienvenido

  6. Maniack September 14, 2011 at 5:24 pm #

    Genial Damn ya se te echaba de menos, evidentemente la personalidad de White no era la que yo conocía de ti. Espero vuelvas con el mismo ímpetu de siempre, siéntete re bienvenido. Abrazos

  7. Desdoblamiento November 7, 2011 at 12:20 pm #

    En una red social en la que participo hay muchos casos como lo nombrado aquí. Llego a la conclusión de que a veces ni nosotros mismos nos conocemos.
    P.D.: Recomiendo el desdoblamiento astral para lograr descifrar nuestros enigmas.
    Un saludo amigos!

  8. eva13 December 25, 2011 at 1:54 am #

     Estimadìsimo  Damn_MagikBastard, RECIÉN HOY leo COMPLETO su escrito: lo prefiero a USTED, el Sr White siempre me pareció demasiado “estirado”, je, je, je.
    Sin embargo leyendo el artículo me retrotrajo a una época en que fui voluntaria en una Biblioteca para ciegos: serví allí por cerca de 10 años… Y sabe qué? ERA OTRA PERSONA… Cuando entraba a la Biblioteca no se si ME PONÍA O ME SACABA UNA MÁSCARA, pero era OTRA. Era AUTOMÁTICO. Una vez una querida amiga me fue a buscar a ese lugar y cuando salimos me dijo que “no me había conocido, que me comportaba de manera distinta, que era otra…”  RARÌSIMO…
    No había vuelto a pensar en ello hasta que leí su artículo.
    Eva13
     

  9. Beto January 18, 2012 at 11:32 pm #

    Pero: a quien le importa si la magia da resultado? ahh, esa frase me impactó, la voy a tener siempre en cuenta. 

  10. VenomCat April 11, 2012 at 4:59 pm #

    Hahaha! Espléndido.

  11. yoly March 12, 2013 at 7:25 am #

    Poceros Madrid

    Una Noticia Interesante, Un blog con buen contenido

    Te comento esta web haber que te parece <a href=http://desatrancospocerosmadrid.es>poceros madrid</a>

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