Archivo por: June, 2009
Cuarto Aniversario del Monasterio
Un pato entra a una cantina de mala muerte y enseguida se sienta en la barra. El cantinero lo mira de reojo al otro lado del mostrador, y sin perder el swing, continúa limpiando los vasos con un trapo sucio.
"Cuac, cuac, cuac, cuac. Quiero una libra de clavos", dijo el pato.
"Lo siento mucho pero aquí no vendemos clavos", dijo el cantinero, disimulando terriblemente su desprecio por el animal.
El pato se levanta, y sin decir más nada, sale de la cantina de la misma forma en la cual entró.
A los diez minutos regresa el pato. Se sienta en el mismo asiento, ahora el cantinero lo mira sin disimulo alguno, todavía limpiando los vasitos con el mismo trapo sucio.
"Cuac, cuac, cuac, cuac. Quiero una libra de clavos", repitió el pato.
El cantinero, utilizando toda la poca calma que tenía bajo su ... Continúa leyendo.


Todos los escritos y demás material publicado en esta página son propiedad de sus respectivos autores. La reproducción parcial o completa de cualquier material está estrictamente prohibida sin el consentimiento escrito del autor del mismo. TODOS los derechos reservados.