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Premonición en la carretera

Tags: Caos,Ciencia,Sueños — Estanislao de Mediolao @ 4:00 am el Thursday 17 de May de 2007.

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Hace dos semana atrás trabajé mi habitual ristra de turnos nocturnos mensuales. Por lo general esos turnos tienen un efecto terrible en mi cuerpo, pues les juro que siento el pasar de los años acentuándose en mis huesos y en mis canas y en mis arrugas faciales con cada minuto que pasa. El agotamiento que siento al final de un par de noches de trabajo es algo bárbaro, pues no sólo tengo que estar trabajando de noche sin reposo (las noches en la sala de emergencia son todas por lo general ocupadísimas, con menos colegas para repartir la tarea), sino que también, para joder la cosa ad nauseum, pues no puedo dormir bien durante el día. El impacto de tales turnos es tal, que aún cuando ya he terminado la serie de noches, y estoy que me desplomo del cansancio, todavía me toma par de días recuperarme de tal abuso físico, pues ni siquiera puedo dormir bien por unos cuantos días. Sin embargo, durante esos días, el insomnio forzado siempre me trae sorpresas, pues he notado que el estado mental que desarrollo me trae a la gnosis de una manera casi instantánea, casi sin siquiera esforzarme.

Caso en cuestión. Manejaba mi Jeep de camino al trabajo en la última noche de mis turnos. Hay un tramo como de 10 millas en esta carretera que tomo para llegar al hospital en donde no hay semáforos ni otras señales de tráfico, así que por aproximadamente 10 minutos guío mi carro sin distracciones. Muchas veces me encuentro manejando el vehículo en estado automático, mi cuerpo en control del guía, del pedal de la gasolina, del freno y del clutch, pero mi mente viajando por otros entornos. En uno de esos viajes mentales me encuentro manejando mi carro por una intersección próxima a mi sitio de trabajo, cuando de repente ¡PUM! otro vehículo desobedece la señal colorada del semáforo y me pega tan fuertemente que hace que mi carro se vuelque en medio de un alboroto de metal retorcido y vidrios rotos. Me encuentro dentro del carro adolorido y desangrándome y pensando en mi mujer y en mis hijos y en la muerte que se me aproxima. Despierto bruscamente de mi sueño despierto (o mejor dicho, de mi sueño en vigilia, pues no sé si despierto es una buena manera de describir mi condición) y sigo manejando mi carro hacia el hospital, ahora adentrándome al pueblo, con todo y sus intersecciones y semáforos.

Cuando comienzo a aproximarme a la intersección de mi sueño en vigilia, en la distancia noto un alboroto de ambulancias y carros de policía. Hay algo de tráfico, aún a esta hora de la noche en un día de semana, así que tengo que detenerme por un breve momento cerca del accidente. Aunque veo par de carros estacionados y una motocicleta, no logro ver exactamente lo que ha sucedido.

Bueno, el guardia conduciendo el tráfico me hace señal de que pase, y llego al hospital en diez minutos. Antes de que mis enfermeras supieran el caso de trauma que se nos aproximaba en los rpóximos minutos, ya yo estaba dando órdenes para prepararnos para cuando se apareciera el paciente. Una llamada de radio confirmó que se aproximaba la ambulancia al hospital y que el ETA (estimated time of arrival) era de menos de cinco minutos. Cuando por fin la ambulancia entra, ya mi cuarto de trauma está listo para el paciente.

Resulta que este borrachín, el cual estaba a pie, decidió cruzar esta intersección de cuatro carriles en medio de la oscuridad y probablemente sin obedecer las reglas de tráfico. Una doña que venía en una van a no sé cuantas millas por hora le pegó al don, de tal manera, que le rompió las piernas y probablemente lo dejó paralizado en el lado izquierdo. Aún con sus perjurios, el señor estaba despierto y quejándose del dolor. En cuestión de minutos estabilicé al paciente, le puse una línea central en la ingle, en la vena femoral, le dimos sueros y productos de sangre para mejorar su presión arterial, y luego de consultar con el cirujano de trauma, decidimos embarcar al paciente al centro de trauma terciario, en donde hay neurocirujanos. Llamé al centro terciario, y en menos de veinte minutos el helicóptero ya estaba aterrizando en el techo de mi institución.

Eso fue el comienzo de mi turno. Fue una noche de luna llena, y traté a media docena o más de lunáticos con todo tipo de achaques, desde sobredosis y atentados de suicidio, hasta dolores imaginarios y otras pendejadas. Al final de mi turno, por la mañana, estaba que ni me güelían las azucenas.

No fue hasta que retornaba a mi hogar en la mañana, en la carretera, cuando me percaté que había tenido una premonición en medio de un estado de gnosis improvisto. Mi accidente imaginario en la misma intersección del accidente real, y mi intervención con su víctima en el mundo real cruzaron de un zarpazo inesperado lo imaginario y lo real en un mismo plano. ¿Tuve un recuerdo del futuro? ¿O es que manipulé la realidad incoscientemente?

Hasta la próxima…


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Hay 3 comentarios »



Comentario por Pancaos

May 18, 2007 @ 11:33 pm

Interesante, quizás tu mente se está abriendo a otros campos de percepción.

Comentario por Aurora

June 6, 2007 @ 8:52 am

Hola Etanislao:

Hace tiempo que no escribías. Siempre que vengo a tu página busco a ver si has escrito algo.

Acerca de la luna llena. Yo realizo las lecturas de Vidas Pasadas durante la luna llena. La luna obscura también es buena para ello. El método que he desarrollado para estas lecturas incluye un viaje que realizo. Para realizar el viaje utilizo un emblema o símbolo que utilizo – de variadas maneras – cómo vehículo para transportarme a la vida pasada del consultante. Siempre con la certeza que llegaré al lugar indicado, de acuerdo a la consulta. Luego que realizo el viaje, hago una lectura de tarot para completar la lectura. Ya estoy tan predispuesta a realizar los viajes que una vez recibo la consulta del cliente durante el periodo de luna llena me comienzan a llegar “flashlights” de sus vida o vida pasada. En muchas ocasiones entro en un trance que dura unos 3 días durante los cuales continúo recibiendo información del cliente aunque esté en medio de mi cotidianidad. Este tipo de lecturas me fascinan, pero comprometen mucho mi energía… Lo que te ocurrió a ti sin duda alguna fue apoyado por la luna llena.

Aurora

Comentario por Sixto

August 1, 2007 @ 7:54 pm

Bueno!

hace 6 años atras me sucedio algo peculiar
soñe con 4 amigos; y uno de ellos robaba dinero del negocio de un amigo q estab ahi con nosotros;
da la casulaidad!.. q soñe todo con detalle y todo.

al dia siguiente llego el amigo agraviado diciendo q habian robado dinero de su tienda; entonces yo sin dudar! le dije tal como soñe.
¿?… siempre me pregunte.
Ahora creo q no soy el Unico.

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