Samhain
![]()
Los antiguos pueblos agrícolas de Europa medían su tiempo en función de las cosechas. Todos ellos celebraban fiestas semejantes en estos días del año que marcan el principio del invierno, la dominación de fuerzas de destrucción, decadencia y muerte. Entre ellos, los celtas dividían el año en dos mitades: la mitad oscura y la mitad luminosa. El ciclo anual comenzaba con la mitad oscura marcada por Samhain (el 31 de Octubre en nuestro calendario), en que las horas de luz han menguado dando lugar a días más cortos. La Madre Tierra comienza un período de descanso. El ganado que no pudiese aguantar el invierno sería sacrificado ritualmente para propiciar un buen invierno y alimentar a los espíritus de los muertos que acudían a la celebración. Se decía que tras Samhain, todo lo que no se hubiese cosechado, pertenecía a los duendes.
Es un momento de quietud, un tiempo en el que el velo entre el mundo físico y el mundo espiritual es más fino y los espíritus pueden pasar entre ellos más fácilmente. Samhain es nuestro tiempo para los finales y comienzos, es el momento de rendir honor a nuestros ancestros y decir adiós a quienes han fallecido este último año.
Las tormentas de invierno comienzan a llegar desde el norte. Encendemos hogueras y llevamos a cabo rituales para honrar a los que nos han dejado. Un sacrificio de pan y vino se ofrece a los Dioses para agradecer Su guía durante el pasado año y la que nos darán en el año que llega.
Es el momento de hacer balance, de pensar en las lecciones que hemos aprendido en la última rueda anual, de prepararnos para lo que aun ha de llegar y de deshacernos de todo aquello que nos sobra, lo que no necesitamos: rencores, odios y disputas que nos lastran en el nuevo camino que hemos de recorrer.
Cuando la Iglesia Católica, en su expansión, se encontraba con costumbres, ritos y creencias que le resultaban difíciles de erradicar, las adoptaba. Eso ocurrió con Samhain; adoptaron el 01 de Noviembre como el Día de Todos los Santos. Siglos más tarde los pobladores que viajaron de Europa a poblar el Nuevo Mundo se llevaron consigo las tradiciones propias de esta fecha aunque, naturalmente, se fueron desvirtuando. Parece ser que el nombre Halloween es una contracción de All Hallows Eve, víspera del día de todos los santos.
Se supone que, puesto que los difuntos volvían durante la noche de Samhain, los aldeanos decoraban sus casas con huesos y otros motivos un tanto tétricos para asustarlos y que no entraran en las casas (no llego a entender como al espíritu de un difunto se le puede asustar con huesos de animales colgados de una puerta o ventana), lo que ha dado lugar a la decoración típica de Halloween; igualmente, aquéllos que se veían obligados a salir de casa en esas horas se cubrían con pieles de animales para despistar a las ánimas, lo que dio lugar a la costumbre de disfrazarse.
Aunque todo esto suena coherente, no hace falta decir (creo) que no lo he vivido, por lo que no hay seguridad de que todo esto sea así. En cuanto a la figura de la bruja que también es típica de esta fecha… no puedo decir de dónde viene, aunque sí es cierto que la Iglesia Católica se esforzó sobremanera en hacer aparecer a todas las mujeres seguidoras de la antigua religión como peligrosas adoradoras de Satán que aprovechaban la noche de Shamain o víspera de todos los santos para celebrar aquelarres y bailar con él. Curiosamente, parece ser que la imagen de Satán como un temible ser con cuernos viene tomada del dios celta de la caza al que sí adoraban, Cernunnos. Pero esa es otra historia.
Volviendo a la actualidad, ahora la llegada del invierno no nos supone un cambio tan drástico en nuestra vida diaria, seguimos trabajando, gracias a la electricidad sobre todo. Pero este día es tan bueno como cualquier otro para deshacernos de todo lo negativo y abrazar lo positivo de nuestras vidas.
Si alguien quiere celebrar un sencillo ritual para ello, sólo tiene que buscar un rato para estar a solas en un lugar tranquilo después de la caída del sol del día 31 de Octubre. Sólo necesita papel y lápiz, una vela y un recipiente (que no sea de plástico). En soledad y quietud, debemos concentrarnos en lo que hemos vivido durante el último año; pensar en lo que hemos aprendido, lo que hemos ganado y perdido en términos de conocimiento y no en términos materiales; dedicar unos momentos a recordar a los seres queridos que se han marchado y dejarlos ir, no atarlos con nuestro sentimiento de pérdida. A continuación, usando lápiz y papel, anotaremos todo aquello de lo que nos queremos deshacer, tanto en cuanto a sentimientos (dolor, rencor, odio…) como a situaciones (soledad, desempleo, aislamiento…), doblaremos el papel, lo prenderemos con la llama de la vela y lo dejaremos consumir dentro del recipiente mientras visualizamos que con ello se consume todo lo negativo de nuestra vida y deja su lugar a la luz y la felicidad. Cuando se haya consumido totalmente y cuando estemos listos, dejaremos volar las cenizas si estamos al aire libre; si estamos dentro de casa, podemos enterrarlas en una maceta. Es un buen momento para celebrar la vida propia y de los seres a quienes queremos y desear un buen viaje a aquéllos que han partido.
Este ritual se puede llevar a cabo también el 31 de Diciembre, al fin y al cabo, se trata de cerrar el Ciclo del Año y abrir uno nuevo.
Feliz Samhain a todos. Feliz Halloween.
Entradas Similares
- Il Grande Successo Nella Cattòlica Chiesa
- Equinoccio de otoño
- Saturnalias, Navidad y Mitra
- Hijos de Jano: Adoptando Servidores
- En Búsqueda de la Paz Espiritual
- Mis sueños con el Papa y el Vaticano
- Entre el cielo y el infierno
- Feliz Rosh Hashanah
- Una Introducción: Trasfondo Católico
- Otras maneras de crear servidores
Hay 3 comentarios »
Comentario por Adri23an
October 31, 2006 @ 6:48 am
Por mucho que nuestro orgullo quiera alejarnos de ella, el pulso de Mamá Gaia sigue rigiendo nuestras vidas.
Antes fue tiempo de cosecha, y ahora es tiempo de refugiarse del frío y limpiar los áperos de labranza… Aunque podemos seguir cultivando los frijolitos y algunas cositas más, gracias a Gaia.
Feliz Samhain. No molesten mucho a l@s abuel@s, que están en su propio proceso.
RSS feed para los comentarios en este post. TrackBack URI

Todos los escritos y demás material publicado en esta página son propiedad de sus respectivos autores. La reproducción parcial o completa de cualquier material está estrictamente prohibida sin el consentimiento escrito del autor del mismo. TODOS los derechos reservados.
Comentario por Estanislao de Mediolao
October 30, 2006 @ 8:47 pm
¡Enhorabuena!
Excelente artículo, Lhiannan. Es interesante ver como festividades actuales han evolucionado a través de los milenios para llegar a lo que son hoy. Entender la raíz de nuestras costumbres es abrir una ventana hacia la sabiduría de nuestros antepasados, nuestras raíces culturales. Este año yo estoy planificando salir con mis hijos vestido de diablo, o alguna otra criatura con cuernos. Este año lo haré con las festividades de Samhain en mente…….