Con el Mar

Aquí, sentada en la arena, mirando el mar, puedo olvidarme de todo; no existen las prisas, ni el trabajo, ni los problemas…
Es mi hora del desayuno. No llego tarde a ninguna parte, nadie me espera. He cambiado mi café por un rato frente al mar.
Me encanta el olor a sal que me rodea, entra por mi nariz e invade todo mi ser. Estoy sola, con mis pensamientos. Sin nada que me recuerde a lo que me espera en la oficina y luego en casa; ni bolso, ni cartera, ni libros, incluso he dejado mi inseparable bloc de notas. No es el momento para anotar sino para pensar y, sobre todo, para sentir. Lo único que me acompaña es mi reloj, que me avisará cuando se me agote mi media hora de mar.
Este olor es especial, puedo cerrar los ojos e imaginar que ha desaparecido la carretera que tengo a mi espalda y también los edificios al otro lado de ella. Ya no oigo motores ni voces, sólo el rumor de las olas. Ya sólo huelo a sal.
Empiezo a dejar de sentir la arena, voy sintiendo poco a poco el agua que me rodea…
No, no puedo sentir el agua del mar. Si pudiese entrar en ella… pero no puedo, dentro de un rato tengo que volver al trabajo y no puedo hacerlo toda mojada. Me encantaría sentir el mar rodeándome completamente, inundando todo mi ser. Fundirme con el mar.
Siempre me ha fascinado. Es como las personas, cambiando de estado, de humor. Distintos colores según su estado de ánimo. Cuando más me gusta es cuando está furioso, de un color gris acero, enviando olas rabiosas a la playa a azotar la arena, levantando las crestas para discutir con el viento, para pelear con él. Entonces del mar me parece símbolo de vida, de lucha, de continuidad.
Si pudiera fundirme con el mar… Cambiaría el resto de mi vida por vivir durante un rato como parte de ese mar que adoro.
Tal vez… bueno, voy a mojar sólo los pies. Sólo tengo que quitarme las botas y subirme un poco las perneras de los vaqueros
Está un poco fría, pero es una sensación muy agradable. Me parece oir al mar susurrando mi nombre, llamándome. Me dice que es posible. Puede que… voy a entrar un poco más.
Es muy agradable. El mar me llama. Susurra mi nombre. Lo oigo en las olas al acercarse. Voy a fundirme con el mar…
ANUNCIO: Ha desaparecido A. Ramírez, sus ropas han llegado
a la playa pero no hay rastro de su cuerpo.
Aun hoy, sigue sin aparecer. Hay quien dice que está en el mar, con el mar. Su cuerpo, todo su ser se ha transformado en agua salada y la gente que la quería cree ver su rostro entre la bruma los días de marejada.
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Hay 2 comentarios »
Comentario por Estanislao de Mediolao
August 21, 2006 @ 8:20 am
La gente nacida bajo influencias astrológicas del elemento del agua, como lo son los signos de Cáncer, de Piscis, y de Escorpio del zodíaco, tienen afinidades naturales hacia los grandes cuerpos de agua, como el mar, los lagos y los ríos. Conozco par de personas así. Adoran el mar y son intuitivas.
Me pregunto si Lhiannan es una de esas personas…….
;)
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Comentario por Aurora
August 21, 2006 @ 8:10 am
Saludos:
Comparto contigo esa pasión por el mar. He escrito varios poemas relacionados al mar, la arena y los caracoles. Poco a poco estoy colocando mis poemas en uno de mis blogs: http://www.mibaul.com
Tengo otro blog de Tarot:
http://www.auroradiaz.com
Aurora