La Gitana y el Mago

Es el amor, tendré que ocultarme o huir.
Jorge Luis Borges
Vago
Vaga
Vaguemos
Desafiemos el aire que nos corta el paso,
la realidad que es como palo de donde estamos amarrados…
Gioconda Belli
La gitana se paseaba por el patio entre el susurro de sus faldas, el tintinear de sus pulseras, y el crujir de las piedras. El aire le alborotaba los cabellos y le daba de lleno en la cara. Ella miraba la luna, mientras aspiraba profundamente el olor de la noche. Se había separado de su grupo para dar un breve paseo por los alrededores, y pensar en sortilegios. Llegó hasta una fuente, y se concentró en la canción del agua mientras se acercaba para ver como el reflejo de la luna se perfilaba en ella. Comenzó a danzar suavemente, creando melodías con sus pulceras. A su lado pasó un genio arrastrando su lámpara de aceite. -Siento que me voy a morir de pensarte y quererte, genio maravilloso.-Exlamó ardorosa y divertida la Gitana. La gitana danzaba junto a la fuente, negándose a volver junto al grupo, para gozarse ese tiempo de arrebatadora soledad, elevándose sobre todo por cuanto era rodeada. Hasta que descubrió un mago frente a ella, quien se le habia acercado sigilosamente para no romper el embrujo del cual ella disfrutaba. El mago la había estado contemplando desde hacia una eternidad, es decir un segundo, y le bastó para comprender que ella lo esperaba esa noche. -Soñar, para despertar soñando, saludos buen Mago. Bienvenido sea.-dijo la gitana. El Mago había estado observando intensamente a la Gitana, mientras esta le hablaba, arrullado por la cadencia de voz de aquella mujer que leía el destino, y había estado esa noche invocándolo con su danza. Sentados en el borde de la fuente, hablaban como si el tiempo no existiera, cuando una pareja que pasó cerca de ellos rompió la quietud que los rodeaba. Era una bruja y un duende, que caminaban entre risas y besos hacia la oscuridad cómplice que formaba un grupo de árboles a lo lejos. Entonces el Mago tomo aire ruidosamente, y se preguntó si había respirado mientras escuchaba la historia de Lilith. -Esta noche me has invocado, Gitana. El Mago y la Gitana se fundieron en un beso agitado, habían demorado mucho el momento y la espera tenía como resultado sensaciones físicas explosivas. Tintinearon las pulseras más ruidosamente, crujieron las faldas cayendo al suelo, el Mago se arrodillaba ante la Gitana para lamer el misterio de la vida y dibujó con su lengua la sígila del placer, y ella entraba en un profundo estado de gnosis, temblando. El deseo se visualizaba claro y fuerte en su mente, lo sentía con cada poro del cuerpo. La Gitana sentía que flotaba, y que la naturaleza que los rodeaba acudía al encuentro con su piel, cuando el Mago la puso sobre la hierba, para acto seguido entrar en ella profunda y rítmicamente. Mago y Gitana viajaron por los laberintos de la gnosis, encontrándose de frente en cada embate, para alejarse y chocar nuevamente, una y otra vez. El fuego plateado estaba a lo lejos y ellos lo buscaban, mientras giraban uno sobre otro en la hierba, formando el perfecto balance entre las fuerzas. La escencia de lo masculino, mezclándose con la escencia de lo femenino, la imágen perfecta del arcano El Mundo, creando magia. Un grito al unísono salió de los labios de ambos y el ritual estaba consumado cuando abrieron los ojos y se encontraron uno dentro del otro, todavía jadeantes. Cerca de ellos cantaba un dragón, corriendo tras una princesa que tomaba cerveza y gorjeaba de alegría. También venía un pitufo, dos vampiros, más brujas, un ángel, tres hadas madrinas y el mismisimo diablo con Peter Pan. Al parecer, la fiesta de disfraces había terminado.
-Solo uno.
-Pides poco, querida, otras desearían los tres, pidiendo que cada uno se multiplicara por mil, y encadenarme así, toda la eternidad. ¿Qué deseo es ese?
-Hacer magia esta noche, Genio, para comprender su significado.
El genio asintió y dijo- Tu deseo será cumplido Gitana- y dicho esto continuó su camino.
-¿Quién es esa que corre en los cielos con su flotante bufanda de estrellas, con nuestra tierra y el sol rondando como abejas en su corazón en flor? Sus pies van en los vientos donde el espacio es hondo. Sus ojos son velados, nebulosos, vuela en la noche en busca de un amante lejano.
-Un mago que lee a James Oppenheim, y me hace sonrojar, es más de lo que esperaba en esta noche. - Y sacándose el mazo de cartas del tarot del pañuelo que llevaba atado a las caderas comenzó a barajearlas y dijo- Saque una carta querido Mago, para decirle lo que le espera en la próxima cosecha.- Sonreía el mago, cuando la miraba a los ojos y escogía una carta.
-El Mundo
-Diga qué es lo que significa, mi bella Gitana
-Tiene el éxito garantizado, ha obtenido la diosa de la vida, que significa actividad y juventud. La suya es una posición de equilibrio que la mantiene inmóvil en el centro, como un fuego eterno, que aún estando fijo en un lugar no deja de llamear. Esto es el balance perfecto, entre lo femenimo y lo masculino. Te esperan eventos milagrosos, deseos satisfechos. No tema Mago, el camino que ha tomado es decididamente el mejor.
-El destino plasmado en símbolos, que solo los hijos de cierta estirpe pueden interpretar. Dígame Gitana, ¿por qué no hay rastro suyo en el tarot, por qué no hay una mujer gitana plasmada como arcano mayor?. Está El Mago, La Papisa, La Emperatriz, El Emperador, La Luna, Las Estrellas, hasta El Papa, y no aparece una buena mujer como tú, la más fiel adivinadora.
-Las gitanas pagamos las culpas de Lilith, la primera mujer antes de Eva que fue rebelde.
-Cuénteme esa historia
-Lilith fue la primera mujer de Adán, la que pensó que era igual a él, por haber sido hechos con el mismo barro. Cuentan que su transgresión fue tan grande que le valió la expulsión del Paraíso, y de la historia oficial. Lilith no obedeció , no aceptó la orden de sumisión que le dictaban. Ella no pensaba que fuera débil, frágil, ni dependiente, ella quería gozar, de la vida, de la sexualidad y del erotismo. No pensaba que el falo de Adán fuera la marca de la divinidad, sino que la divinidad se lograba con la unión de ambos sexos. Pero evidentemente en el Paraíso no había espacio para tales pretenciones de igualdad, y Lilith antes de renunciar a ser fiel asi misma, prefirió su expulsión. Y antes de marcharse cometió el imperdonable pecado de llamar a Dios por su nombre. Como ves querido Mago, Lilith osó pensar que tenía derecho sobre su voz, derecho a la palabra, derecho a nombrar, derecho al logos. Lilith creyó que podía decidir sobre su propio cuerpo, sobre su placer, sobre su sexualidad. Lilith se atrevió a pensar que tenía los mismos derechos que Adán y los hombres. Lilith dispuso de su cuerpo y de las palabras. Se apropió el derecho a nombrar, a pronunciar lo impronunciable. De este modo, liberó al mundo de los límites de la imaginación y del conocimiento, poniendo en escena el lado oscuro de la Creación. Dios quiso borrar a Lilith de la historia, ese fue el castigo divino que dictó. Lilith es la madre del pueblo gitano, ahora ya sabes por qué nos dejaron fuera del tarot.
-Tengo el deseo de hacer magia.
-Es mágico leer el tarot.
-Quiero sentir que hago prodigios, y me baste solo el cuerpo para lograrlo. Quiero comprender el significado de la magia, sentir su escencia dentro de mi.
-Digamos que hay cuatro elementos necesarios para hacer magia. El primero es la fuerza del deseo, cuanto más intenso sea nuestro deseo, más seguro será el efecto del hechizo. Agarra mis manos Gitana, siente el calor que emana de mi piel a la tuya, cierra los ojos y piensa en tu deseo e imagina lo que quieres como si lo estuvieras viviendo ahora. El segundo elemento, es la concentración. Debes concentrarte intensamente cuando llevas a cabo un ritual, nada ni nadie debe distraer al mago. Si el hechicero se distrae, deberá pedir perdón a los espíritus y volver a comenzar. Ven ponte de pie y abrázame, vamos a unir nuestros cuerpos y giremos lenta y armoniosamente mientras te concentras. Te siento palpitar Gitana, estás llena de vida, siento tu ansiedad por cumplir tu deseo, pero debes esperar. El tercer elemento es la paciencia, infinita paciencia, pues en el mundo material cualquier deseo que se siembra, debe crecer poco a poco. Siento que estás lista, tus labios se entreabren, tu lengua los humedece, tu pecho se agita, el sudor perla tu frente. El cuarto elemento, es actuar en secreto. Es fundamental mantener en secreto lo que hagamos y el propósito de ese acto. Quien habla de su deseo, solo logra que este se debilite hasta morir. -
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Hay 11 comentarios »
Comentario por Silvestre
November 4, 2005 @ 8:24 pm
Bueno, bueno, agradable, el final es de efecto, tenía que serlo por que a pesar que la narración es lírica, el texto en su conjunto es un desconcierto, con tanto personaje sin funciones definidas y sin llevar a nada concreto, mucho simbolismo (eso sí, buena relacion con la historia de Lilith) pero divagante.
El lenguaje es “cadencioso” (la repetición de este termino peca el comun error del escritor, quedar prendado de una palabra lo hace debil en su narrativa, lo desea tanto que…”Quien habla de su deseo, sólo logra que éste se debilite hasta morir”). Falla al momento de los diálogos, no decidir entre el USTED y el TÚ… ademas de las faltas a la tildación.
El tema es recurrente, la magia y el amor como simbolo de libertad y amalgama de perfección prohibida. Pero al final un polvo más…
Pero debo reconocer que atrapa… atrapa a quienes creen en el amor… y en la magia… (hacer magia para amar o amar para hacer magia)…
Ahhh, me olvidaba… no se pueden dar círculos,
se hacen circulos…
EL MALO DE LA PELICULA
Comentario por Sacerdotisa_Sherezade
May 6, 2007 @ 11:05 am
Hace no demasiado tiempo que estoy descubriendo lo que soy y lo que puedo hacer y hoy investigando en la red me he encontrado con el relato de Simón el mago.
Es impactante… he sentido que soy la gitana.
De los cuatro elementos, el que no logro contener es el del silencio. Quizás por eso fallo en la magia para mi propio provecho. Ahora sé qué hago mal.
Quisiera contactar con Simón. Será posible?
Comentario por Metatronica
February 29, 2008 @ 9:37 am
Fuera de que es una narración hermosa, y contiene el secreto de Hashem, el comentario de Estanislao sobre la locura me pareció de lo más acertado.
LoCUS en latín es “lugar”, y la utilización correcta antigua de la palabra “loco” era “alocado” = fuera del lugar.
Estanislao hace muy bien en decir que para hacer “Magia” hay que ALOCARSE (volverse un poco loco), salirse de esta realidad. Salirse del paradigma consensuado e imponer por medio de nuestra imaginación Nuestra Propia Realidad
Comentario por novato
September 12, 2008 @ 11:51 am
hola,
fue muy interesante el escrito anterios, tiene las bases de la magia como tal(bueno a mi me parece), solo escribo para saber si alquien tiene un ritual llamado “el despertar del mago”,se que esto no se pide esta manera y mucho menos por estos medios, pero para mi es la forma mas segura por ahora de conseguirlo, ya que no puedo confiar en nadie.
les agradesco las respuestas y no importa si no saben.
GRACIAS POR SU TIEMPO !!!
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Comentario por Estanislao de Mediolao
November 4, 2005 @ 8:35 am
Deseo, concentración, paciencia y silencio. De estos cuatro elementos para practicar la magia, probablemente el más difícil de todos es el silencio.
Los primeros tres elementos están acompañados por la locura; sin un poco de locura, uno no podría perpetrar la práctica de la magia, pues hay que estar medio loco para poder atreverse a razgar el velo de la realidad. Sin embargo, el silencio es difícil de mantener, pues una vez uno entra en la locura de la realidad mágica, lo primero que uno qiere hacer es contárselo a todos.
El problema con no mantener el silencio es que una vez el silencio se rompe, las actitudes de otros, ya sean consciente o incoscientemente, ya sean por causa del miedo, o de la envidia, o por causa de otro mago enemigo, van a influir en los resultados de tu ritual.
Vuélvete loco, desea, concéntrate y espera. Pero más importante, cállate la boca:
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