Golem Parte 4: Locura en tiempos de concupiscencia

El primer acto más obvio de Justiniano, y no necesariamente el primer acto que él cometió, fue el de causarle la locura a una de las empleadas de mis jefes tiranos. Como recordarás, y siguiendo las instrucciones sobre como crear un servidor, le dí el soplo de vida a mi primer Golem, al cual bauticé con el nombre de Justiniano, con el propósito de derrocar a mis dos jefes. Justiniano había sido creado un domingo cerca de la medianoche, y ya el miércoles estaba cayendo su primer víctima.
Recuerdo que ese día fui al trabajo y la Dra. Nutz no se apareció a trabajar su turno. Usualmente, cuando se trabaja en una sala de emergencia como médico, es importantísimo tratar de encontrar un remplazo que pueda cubrir cualquier turno el cual uno no pueda trabajar, ya sea por causa de enfermedad o por algún tipo de emergencias. Esta responsabilidad, la de encontrar remplazos durante ausencias, es indispensable para evitar que reine el caos dentro de la sala de emergencias, y así continuar eficientemente con las operaciones de este importante centro de servicios médicos. Así que cuando la Dra. Nutz se ausentó ese día, sin siquiera encontrar un remplazo para cubrir su turno, todos nosotros nos dimos cuenta, particularmente por el caos que se impuso esa noche en nuestro lugar de trabajo. Aunque tratamos de conseguirla por medio del teléfono, nadie nunca contestó al otro lado de la línea, así que terminamos por contactar a uno de los jefes para que se encargara de la situación. Esa noche, a pesar de los esfuerzos de mi jefe, nadie vino a cubrir el turno de la Dra. Nutz, así que el trabajo terminó siendo bastante caótico. Cuando al otro día la Dra. Nutz se volvió a ausentar sin notificar a nadie, fue entonces cuando la situación se puso más interesante. Nos enteramos que el jefe había llamado a la policía para ver que estaba sucediendo con la doctora, y aparentemente, por los rumores que logramos escuchar, la doña se había “barricado” en su apartamento. Al tercer día de la situación, el viernes, luego de ausentarse por última vez al trabajo, ella fue traída en esposas por la policía a la sala de emergencias para ser evaluada por un psiquiatra. No fue hasta la semana entrante que me enteré de los pormenores de la situación, y fue entonces cuando tracé todos los eventos sucedidos a las ocurrencias de mi Golem.
Antes de mencionar los hechos que tomaron lugar durante esos tres días, es importante entender, o al menos de tener una idea, de quién era esta tal Dra. Nutz. Si pudiera describir a esta mujer en una oración, y referiéndome a ella de una forma poética, yo la describiría como la representación en carne y hueso de todo lo disfuncional, todo lo opresivo, y todo lo que estaba jodido bajo la dirección de nuestros dos jefes. Como a lo mejor ya mencioné por ahí, mis jefes eran medios déspotas, y hacían lo que les daba la gana en nuestra práctica. Aún cuando teníamos un grupo bastante eficiente de doctores inteligentes y talentosos, de vez en cuando estos dos cabrones nos imponían el trabajar con doctores y assistentes médicos cuyos talentos (si alguno) eran definitivamente cuestionables. La Dra. Nutz era un ejemplo perfecto de esta tiranía. Esta doctora no era especialista en emergenciología, sino que era internista, y sus conocimientos sobre el tratamiento de pacientes dentro de la sala de emergencias era terrible. Ella era lenta, y ordenaba excesivamente todo tipo de pruebas, aún en casos tan simples como un dolor de muelas o un uñero infectado. El trabajar un turno a la misma hora que ella significaba que su lentitud y su falta acumen médico iba a ser la carga personal de uno, pues uno terminaba viendo más pacientes de la cuenta debido a la ineptitud de esa mujer. Aún con nuestras protestas, y las protestas del resto del staff médico del hospital (pues ya se sabía que esta doctora no sabía dos carajos de medicina), nuestros jefes se hicieron los sordos, pues aparentemente, a ellos le convenía mantener esta mujer en el grupo, principalmente desde un punto de vista económico. Al carecer de una especialidad en emergenciología, estos cabrones hacían bastante dinero con cada hora que esta doctora trabajaba, pues ellos le pagaban menos por hora que al resto de nosotros. Otra cuestión que también la protegía en su posición, en mi opinión, era que ambos ella y uno de los jefes eran fanáticos religiosos, o como le decimos en inglés “Jesus-freaks". Ese atributo de fanático religioso era a lo mejor lo que más me molestaba de esos dos, esa actitud de “higher than thou”, de ser mejores que uno porque de acuerdo a ellos, ellos estaban “salvados” en el amor de Jesucristo y otra docena de estupideces ideológicas.
Pero de vuelta al cuento. La semana entrante, como ya mencioné, cuando me enteré de los detalles de cómo esta mujer terminó en esposas en la sala de emergencias para ser evaluada en contra de su voluntad por un psiquiatra, fue entonces cuando comencé a identificar las sincronicidades impuestas en la realidad por medio de mi odio y por medio de lo oculto.
Resulta que la Dra. Nutz había estado teniendo una relación “ilícita” con un muchacho nicaragüense 20 años menor que ella. Con la palabra ilícito no me refiero a algo ilegal de por sí, sino a algo prohibido ante los ojos de Dios, pues según me enteré, ellos dos llevaban una relación de convivencia fuera del matrimonio en el apartamento de ella desde hace par de meses. Este muchacho, llamémosle Bernabé Llaco, había sido invitado a nuestro pueblo por uno de los industrialistas y filántropos locales, persona al cual yo tengo el gusto de conocer personalmente, el cual había descubierto a este muchacho con talentos bilingües en una de sus tantas misiones filantrópicas a Centroamérica. Yo había sido presentado a Bernabé por el filántropo éste una vez en una función del hospital, y luego de ello hablé con él par de veces en otros encuentros, así que cuando me enteré que este muchacho estaba envuelto en el cuento de la locura de esta mujer, fue ahí que comencé a juntar las piezas de este rompecabezas mágico.
Aparentmente, el filántropo tenía mucha fé en los talentos de Bernabé, asi que por medio de sus palas y sus amistades, le pudo conseguir una visa de estudiante (muy difíciles de conseguir), y también una beca totalmente pagada en una de las universidades locales. De una manera u otra, la Dra. Nutz se voluntarizó a ayudar con los libros y otros gastos de este joven estudiante, al cual aparentemente conoció por medio del filántropo en la iglesia.

Por cosas del destino, Bernabé se encontró en una relación amorosa con la Dra. Cristo-te-ama, y juzgando por la manera en que terminó la doña, no me extrañaría si el bellaquín ese se lo metió por cuanto roto había disponible, gozando del pecado mientras se revolcaban en charcos de esperma y secreciones vaginales. El problema en el paraíso de estos dos comenzó cuando sus notas escolares comenzaron a declinar. Además de haber estado metiéndoselo inmisericordiosamente a una gringa soltera, con dinero, y el doble de su edad, Bernabé comenzó a parrandear, lo cual se evidenció en sus notas colegiales de su segundo semestre en la universidad. Al final del semestre, cuando sus malas notas se hicieron aparentes, Bernabé perdió su beca, y por ende, su estatus como estudiante extranjero en visa especial. En un arrebato de miedo, y aterrorizado por la idea de que la “Migra” (apodo que los ilegales le tienen al INS) venía a buscarlo, Bernabé se montó en el carro que la Dra. Nutz le había comprado, y se desapareció de la escena completamente. Fue ahí cuando la doctora perdió toda razón de ser, y se ausentó del trabajo sin notificar a nadie. Fue ahí cuando su encuentro ilícito privado se tornó en asunto público y entretenido circo para el deleite del resto de nosotros.
Según me enteré, cuando la policía fue a su apartamento la prmera vez, ella tenía música religiosa tipo gospel a todo volumen en su estéreo. Cuando la policía entró para cerciorarse de que todo estaba bien, luego de que ella abriera media docena de pestillos y cerraduras, y sacara los muebles que bloqueaban la entrada de su apartamento, la Dra. Nutz se sentó a rezar un rosario, repitiendo constatemente “All sin is forgiven, all sin is forgiven”, todo pecado es perdonado, como una Juana de Arco virginal lista para entrar a la hoguera y enfrentarse a la furia irreparable de Dios. Ese día la policía no hizo nada, pues ella no aparentaba estar en nigún tipo de extremismo suicida ni nada por el estilo, pero al tercer día de su ausencia en el trabajo, sin siquiera tratar de encontrar remplazos para sus turnos, y continuando su excéntrico comportamiento críptico, uno de mis jefes llenó los papeles en la corte local para que la doctora gringa fuera evaluada psquiátricamente, aún en contra de su voluntad. Fue así como terminó en esposas en la misma sala de emergencias en donde trabajaba (y de donde eventualmente perdió su trabajo).
Ahora, te preguntarás como estos eventos tragicómicos están relacionados a mi creación demonológica, a mi Golem. Eso, queridísimo iniciado, es parte de la práctica de la magia. En la magia nada es obvio, y hay que tener los ojos abiertos todo el tiempo para poder percibir los cambios que uno impone en la realidad por causa de la voluntad propia.
El primer indicio de que Justiniano el Golem metió sus garras en la situación de la doña Cristo-te-ama fue con la situación de Bernabé. De las ochenta mil y pico de personas que viven en este pueblo, me tuve que topar en esta situación de locos y amores imposibles con un grupo de protagonistas los cuales eran todos conocidos por mí de una manera u otra. Lo más cabrón es que lo que le sucedió a la Dra. Nutz con Bernabé, en una manera extremadamente similar, también me sucedió a mí aproximadamente dos años antes del despelote este de la doña desquiciada y sexualmente reprimida.
Resulta que un sacerdote amigo mío en la iglesia católica local me pidió que auspiciara a un muchacho mexicano con mucho potencial para que pudiera estudiar en una universidad católica de esta área, de la misma manera que le sucedió al viejo filántropo con Bernabé. Auspicié a este muchacho mexicano, llamémosle Pancho Villa, y no sólo le pagué los libros cada semestre, sino que también me responsabilicé por él oficialmente en los papeles de la visa de estudiante. El problema con Pancho Villa surgió cuando se puso a parrandear, y perdió la beca de la universidad por irresponsable y por malas notas. Sin embargo, lo que me encabronó de sobremanera y me hizo perder mi temperamento, fue cuando me enteré que el tipo estaba teniendo un affair con la esposa de la familia en donde se estaba quedando mientras supuestamente estudiaba, una mujer feligrés que también fue convencida por el párroco para que ayudara al tipo éste con sus estudios. Cuando me enteré de la situación de cuernos pegados (por medio de otro mexicano amigo mío), esa misma noche fui a la casa en donde Pancho se estaba quedando, lo confronté y le anuncié que yo renunciaba a mis responsabilidades con él, y que lo iba a reportar a la “Migra” si no se largaba de ese hogar que en ese momento estaba destruyendo. Al igual que Bernabé, Pancho se montó en el carro que la familia le prestó, y desapareció con todo y carro.
Como ves, se me hizo imposible ignorar las similitudes entre amores ilegítimos, visas estudiantiles y prófugos de la “Migra”, entre la situación de la Dra. Nutz, y lo que me sucedió a mí. Una vez identifiqué las sincronicidades entonces aguzé los sentidos, y entonces realicé que mi demonio personal se estaba manifestando en la realidad, y que estaba tratando de enviarme su primer saludo, o algo por el estilo.
Otras de las ocurrencias particulares que sucedieron en este lío de amantes indocumentados fue que el agente de la policía que fue a arrestar a la Dra. Nutz en su apartamento es amigo personal mío. De todos los guardias que hay en este pueblo, el único que se la pasa visitando y disfrutando de comidas impromptu en sus breaks de almuerzo en la hospitalidad de mi hogar, es el mismo guardia que terminó arrestando a esta doña. Es por eso que conozco algunos de los detalles del arresto, pues fue mi amigo el que estuvo allí, envuelto directamente en la situación de la barricada fatula. Interesantemente, me cuenta mi amigo el guardia, que cuando él y su compañero la fueron a arrestar, mientras ella se cambiaba de ropa y se ponía algo más aceptable para salir en público, que él se dio cuenta de un documento oficial sobre el escritorio de ella: una citación. Una citación a la corte por shoplifting. Sí, señoras y señores, la doctora religiosa con toda su fe en Jesucristo chingando a un ilegal indocumentado fuera del matrimonio, y robando artículos menores en tiendas locales. La ironía me abarca.
Bueno, este es el cuento de la primera manifestación obvia de Justiniano (menciono la palabra “obvia”, pues como se enterarán pronto en el próximo capítulo de este cuento de locos, el Golem ya había comenzado a trabajar en la mañana luego de haber sido activado, días antes de que mandara a la doctora al manicomio). El por qué decidió mi Golem manifestarse en el carácter de apariencia inconcupiscente e impertinente de la doctora, cuando mi odio fue dirigido hacia mis jefes, pues todavía esa respuesta me elude. Sin embargo, creo que Justiniano eligió esta víctima para manifestarse en la realidad por dos razones principales. La primera razón, que esta alma tan débil y tan vacía (comprobado por su espiritualidad fatula) sería fácil de manipular dentro del ámbito mágico, algo así como un chsite malo cósmico. La segunda razón por la cual esta mujer fue elegida por mi Golem para hacer de las suyas es que esta mujer representaba, como ya mencioné, todo lo disfuncional y lo abusivo del negocio de mis jefes. La caída de esta mujer fue el comienzo del final para mis jefes, como pronto leerás.
Antes de cerrar, a manera de epílogo, tengo que mencionar la última sincronicidad con la doña esta, un año después del revolú que sucedió en el hospital. Resulta que mis vecinos gringos fueron a Nicaragua en una misión de caridad de su iglesia protestante este verano pasado, y entre las personas con las cuales se encontraron, estaba esta doctora medio despistada y de mirada desquiciada, y de cuyas facultades médicas dudaban los gringos de aquella peregrinación: nada más y nada menos que la Dra. Nutz. Como ves, la magia desconoce del tiempo y de las distancias…….
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Hay 11 comentarios »
Comentario por Estanislao de Mediolao
October 13, 2005 @ 7:35 am
Je,je….. Gracias.
Todavía me quedan 2 o 3 partes más, no sé. Esto es mitad improvisado y la otra mitad es inventado…. Je, je…..
Gracias a Simón Mago por ayudarme a a buscar imágenes para este artículo. La primera imagen, la de la mujer desquciada, la encontró Simón……
Sigan visitando, que a lo mejor me animo y escribo la quinta parte un día de estos….
Comentario por Kaiser
October 13, 2005 @ 8:22 am
No es por ná, pero el justiniano ese me cae d elo más bien… jejejejej.
Keep ‘em comin’ doc!
Comentario por Tito Tuerca
October 13, 2005 @ 8:45 am
Hmmm, muy interesante. Muchas veces el protestantismo y el pentecostalismo hacen que las personas vivan dobles vidas de culpabilidad.
Esta mujer me recuerda al parroco de “Los Sopranos”……Pero ella fue mas alla y le dio gasolina al indocumentado.
Anyways, sigue la mierda esta que esta buena la pendeja’
Pingback por El Monasterio: Ocultismo, Magia, Conspiración… » Golem parte 5: ¡Me cago en la ostia! ¡He creado a un demonio!
September 14, 2006 @ 2:25 pm
[...] Esa semana, luego del nacimiento de Justiniano, una de las empleadas de la compañía, la más odiada por mis compañeros y yo, terminó bajo observación psiquiátrica (entiéndase “el manicomio”) por causas a las cuales se las atribuí al cabrón de Justiniano. Fue su manera de decir “hola, ya llegué”. Esa fue su primera manifestación pública, aparentemente sólo para mí. Sin embargo, antes de que la vieja esa se jodiera en su locura de Cristo-te-ama, Justiniano estaba trabajando tras bastidores, privada y secretamente, trayendo caos y maldiciones a mis objetos de odio, a mis jefes. [...]
Comentario por elena
May 23, 2007 @ 8:06 am
ola!! emos cogido la foto de desquiciada.jpg para hacer un trabajo y nos gustaría añadir el autor, si es un cuadro personal…o de quien sea, si pudieras respondernos nos seria de gran ayuda!!
Un beso
PDT: si no te importa podrias responder al correo que te hemos dejado ya que no tenemos la posibilidad de visitar esta página mas veces.
macabre_silence@hotmail.com
MUUUUXAS GRACIAS!!!
Comentario por miguel
January 7, 2010 @ 3:24 pm
eh pregunto algo me leí todas las paginas y no comprendi algo: es un demonio? es un espiritu ? o simplemente es una creación sin nada que ver referente a lo otro? respondan por favor …
P.D: ME VA A POSEER ALGO? YA TENGO PENSADO MI GOLEM Y TODO PERO TENGO MIEDO…
Comentario por Estanislao de Mediolao
January 8, 2010 @ 8:54 am
no tengas miedo… el golem no es nada más que una extensión de tu propia mente… es una parte de tu mente que logrará moverse independientemente de tu consciencia, haciendo trabajos para lograr tus metas… tu golem puede ser lo que tú quieras… puede ser un demonio, o puede ser un ángel… puede ser un ser neutral, un animal o una quimera… lo que es importante que entiendas es que es TU creación, que sale de tu cacumen, que no es nada más que una extensión de tu personalidad…. no le tengas miedo… prosigue con tu magia….
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Comentario por LoudovikA
October 13, 2005 @ 6:34 am
Uff!, Al fin … qué cosa cabrona. Aparte de todas las partes del golem, este en especifico era el que estaba esperando!. Gracias, gracias.