Fausto

La historia de Simón el Mago fue asociada con otro personaje sobre el cual existen datos contradictorios. Se piensa que su nombre pudo ser G. Helmstetter y que era un estudiante de filosofía a principios del siglo XVI. Este estudiante pronto descubrió que más que otras cuestiones académicas le interesaban la magia y las ciencias ocultas, y empezó a viajar por toda Alemania de una universidad a otra bajo el nombre que adoptó según la tradición renacentista: el nombre latino de Fausto. Fueron los primeros seguidores de Lutero los que consideraron que su magia debía tener su origen en un pacto con el diablo, dado que Lutero consideraba que toda magia es un vano intento de alcanzar lo divino a través del intelecto.
La primera formulación literaria de la leyenda de Fausto nos llega de manos de un colaborador de confianza de Lutero, Melanchton, quien en su escrito de los años 40 del siglo XVI afirmaba haber conocido personalmente a Fausto. Sin embargo, la mayoría de las obras literarias que aprovecharon el personaje del mago se basan en el llamado "Libro de Fausto" (Faustbuch), editado en Francfort por el impresor Johann Spies en 1587, donde se cuenta la historia del doctor Johann Faustus. La historia tenía como propósito educar y servir de ejemplo a las personas de los peligros de las tentaciones terrenales. Según narra el libro, Fausto nació en Roda, en la provincia de Weimar, en el seno de una familia religiosa. Desde la infancia estaba ávido de saber, se especializó en la Santa Escritura, en medicina, matemáticas, astrología y la magia negra. La búsqueda del saber le condujo a desear un pacto con el diablo, por lo que en un bosque cerca de Wittenberg lo conjuró. Después de la medianoche del último día de los 24 años, Wagner escuchó un terrible grito en el estudio de su maestro. No tuvo el valor de entrar allí hasta la mañana del día siguiente, y lo que descubrió le horrorizó: había sangre por todos los lados, de las paredes colgaban fragmentos del cerebro, mientras que el cuerpo seguía retorciéndose en un tic nervioso. Claro que el final de la leyenda tenía que ser uno de corte moralizante, ya que ese era su propósito. Contrario a las obras escritas posteriormente acerca de este personaje, en donde al final se salva del infierno.
La leyenda del alquimista que pacta con el diablo saltó a la fama gracias al genio de Johann Wolfgang von Goethe, uno de los más destacados románticos alemanes y creador de "Faust", cuya primera parte se publicó en 1808 y la segunda en 1833, ya después de la muerte de Goethe. Desde su publicación el "Fausto" de Goethe fue a su vez la inspiración para otros artistas. La estela de este enigmático personaje la han seguido, entre otros, Heinrich Heine, que escribió en 1851 "Doktor Faust: Ein Tanzpoem", Paul Valéry con su "Mon Faust" de 1946 y Thomas Mann con una de sus obras más famosas, "Doktor Faustus", escrita en 1950.
Entradas Similares
- El primer Hereje
- Golem
- Choronzon
- La Papisa Juana
- Siguiéndole Los Pasos A Yuz Asaf
- Historias del más allá
- El Código DV
- Sigilos como expresión artística
- La Gloria del Olivo
- El sueño de John Baptiste
Hay 6 comentarios »
Comentario por Estanislao de Mediolao
September 14, 2005 @ 7:15 am
Nostradamus y Fausto tienen par de cosas en común. Ambos fueron renacentistas, médicos, astrólogos, y practicantes de las artes ocultas.
Comentario por Simón el Mago
September 14, 2005 @ 8:46 am
En mi primer escrito les había indicado que la historia y figura de Simón el Mago, había dado paso a importantes obras de la literatura Universal. El Fausto, la más importante de ellas. Simón el Mago vivió en Roma para el 45 D.C. Este estudiante del cual hablo se supone vivió para el Siglo XVI.Mucho se ha dicho acerca de que Goethe se inspiró en la figura de Simón el Mago para crear su Fausto. Se les asocia en primer lugar por el nombre, recuerden que Simón el Mago se hizo llamar Faustus, y también por la búsqueda empedernida de conocimiento de estos personajes, algo que históricamente ha sido castigado, considerado herejía, brujería etc. Desde Adán y Eva hemos visto como buscar conocimiento es un hecho condenado, comieron del fruto prohibido, perdieron la inocencia al tomar real constancia de donde estaban y eso fue el pecado original.
Otra obra en la que se ha tomado la figura de Simón el Mago es en la Divina Comedia de Dante, se ve a Simón el Mago en el infierno, de hecho Dante describe a los simonitas como seres que tienen la cabeza mirando hacia atrás, castigados por darle la espalda a las enseñanzas de Cristo, por querer realizar prodigios por sus propios medios y no por intervención divina.
Este segundo escrito es un abstracto de una trabajo doctoral en literatura comparada donde analizamos las obras en torno a Fausto de Goethe y Bulgákov. Tomé lo más relevante para El Monasterio, y quizá haya dejado lagunas por no aburrirlos demasiado.
RSS feed para los comentarios en este post. TrackBack URI

Todos los escritos y demás material publicado en esta página son propiedad de sus respectivos autores. La reproducción parcial o completa de cualquier material está estrictamente prohibida sin el consentimiento escrito del autor del mismo. TODOS los derechos reservados.
Comentario por otten
September 14, 2005 @ 6:39 am
perate pero cuando dices q pudo ser asociada, quieres decir q Simon el mago pudo ser tambien el tal Fausto? ain’t that a kick in the pants… :P