Golem

Una de las leyendas más extrañas dentro de la realidad mágica de los judíos europeos proviene de uno de los ghettos más viejos de ese continente. Dentro de la antigua ciudad de Praga, capital de Checoslovakia, existe un ghetto viejísimo de más de ocho siglos de antigüedad conocido como Josefov, o la ciudad de José. Este ghetto tiene un sinnúmero de santos talmúdicos y personalidades religiosas a los cuales los judíos han venerado a través de los años. El más famoso de todos estos santos judíos probablemente lo fue el rabí Judah Loew ben Bezalel, también conocido con el acrónimo de el Majaral, o “el más venerado maestro y rabí”. El Majaral, el cual vivió del 1512 al 1609, era todo un humanista del Renacimiento. Además de ser rabí y maestro religioso de los judíos, el Majaral también era un filósofo, astrólogo, astrónomo, y observador de las ciencias naturales. Sin embargo, para efectos de este ensayo, uno de los talentos más exóticos por los cuales el Majaral fue conocido fue por sus conocimientos en la magia y en el kabbalah. En la Praga de hoy en día todo el mundo conoce la leyenda del Golem del rabí Loew. En aquellos tiempos del Majaral, los judíos del ghetto cargaban el peso, no sólo de sus faenas cotidianas, sino que también de los problemas y prejuicios con los que se enfrentaban a diario con sus vecinos cristianos. Uno de los peores rumores con los cuales se enfrentaban los judíos en los tiempos del Majaral era el mito de el ritual de la sangre. De acuerdo a este rumor, los judíos secuestraban niños cristianos y los sacrificaban para usar su sangre en la preparación del matzo, o pan sin levadura, el cual se comía principalmente durante sus días de fiesta religiosos. Cualquier asesinato o accidente fatal que le sucedía a algún niño o joven cristiano se le era atribuído a los judíos, y muchos judíos inocentes terminaron linchados en medio de reyertas cristianas en busca de venganza. El rabí Loew, consciente de la situación de su pueblo judío, decidió encontrar una solución a tanto problema que acosaba a su rebaño usando la magia. Fue entonces cuando el Majaral comió de la fruta prohibida del árbol de la vida, del kabbalah, y siguiendo las enseñanzas esotéricas del Sepher Yetzirah, moldeó una pila de fango que tomó del río Moldavka, y creó un hombre de barro. Este Golem traído a la vida por el Majaral fue creado con el propósito de ayudar a los judíos del ghetto con sus faenas diarias y a la vez protegerlos de las masas ingnorantes cristianas. Para darle vida, el rabí escribió sobre la frente del Golem la palabra Emet, que en hebreo significa ‘verdad’. Al principio, el Golem fue indispensable en la comunidad del ghetto, pues ayudaba con todo tipo de tareas cotidianas y mundanas, construyendo, limpiando, y cargando agua, ya fuera de día o de noche. Sin embargo el Golem también estaba sujeto a las leyes talmúdicas hebreas como el resto de los judíos, y por ende, no podía trabajar durante el Sabath, o el sábado. Así que en este día de descanso, el rabí le borraba la primera letra de la inscripción escrita en la frente del Golem, el aleph, lo que dejaba inscrito solamente la palabra Met, que en hebreo significa ‘muerte’. Una vez borrada la letra aleph, el Golem perdía el soplo de vida, y descansaba el resto del día. “No olviden este evento. Que sea una lección para todos ustedes. Aún el Golem más perfecto, cuya vida fue creada para protegernos a nosotros, puede cambiar fácilmente a una fuerza destructiva. Por lo tanto tratemos cuidadosamente aquello que es fuerte, de la misma manera que nos postramos bondadosa y pacientemente a todo aquello que es débil. Todo tiene su momento y su lugar.” Interesantemente, este no es final de esta leyenda. Hoy en día, si uno va a lo que queda de Josefov, en este distrito histórico de Praga, hay una antigua sinagoga en la calle Maiselova, la cual todavía es usada por los judíos ortodoxos, a pesar de haber sido construída en el siglo XIII. Esta synagoga, conocida como Altneuschul (Old-New School), tiene un cuarto con una puerta sellada sólidamente, y de acuerdo a la leyenda, detrás de esta puerta, se encuentra el cuerpo de arcilla seca del Golem del rabí Loew, sellado para toda la eternidad para que no pueda escapar y causar más destrucción. Si te gustó este artículo espera el próximo que saldrá en un par de días, en el cual daré instrucciones sobre como construir un golem. También hablaré de cómo el golem que yo creé le causó la locura a una mujer, la ceguera a uno de mis jefes, y la ruina a un par de cabrones.
El Golem se incorporó a la vida del ghetto sin ningún tipo de percances hasta un sábado en el cual al rabí se le olvidó borrarle el aleph de su frente. Entonces, por razones aparentes solamente al mago, el Golem se tornó en contra de toda la comunidad, y comenzó a destruir el ghetto, casa por casa. Cuando el Majaral fue alertado sobre las acciones del Golem, ya el monstruo había destruído casi media ciudad. Entonces el rabí se apresuró, se le acercó al Golem, y con un sencillo movimiento de su mano, le borró el aleph a la inscripción sobre su frente, y en ese mismo momento el monstruo cayó sobre la tierra y murió. Ante los ojos de la comunidad aterrorizada, el monstruo se secó, y el barro se tornó en arcilla dura y árida. Mientras observaba su creación sin vida yaciendo en el suelo el rabí declaró a quienes allí se encontraban:

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Pingback por » Golem Parte 2: Instrucciones prácticas para la creación y evocación de un servidor
November 15, 2005 @ 4:53 pm
[...] No hay nada que traiga más satisfacción al iniciado que el poder observar los resultados de algún ritual mágico tomando lugar en la realidad local personal. Si ya has tenido la oportunidad de experimentar con sigilos mágicos como herramientas para cambiar tu realidad, entonces a lo mejor ya es hora de que aprendas el arte de la evocación. A diferencia de la invocación, lo cual es la habilidad de ser poseído por un arquetipo, la evocación trata de manipular la realidad por medio del control de entidades extracorporales (recalcando el término ‘extracorporales’, pues lo menos que uno quisiera desear es sentir la posesión de una de estas entidades). Las evocaciones de entidades se pueden dividir en tres distintos grupos: las evocaciones que ocurren espontáneamente, en donde el iniciado realiza la presencia de una entidad independiente; las evocaciones clásicas de entidades establecidas, cuya información pueden ser encontradas en gremorios y otros libros con referencias prácticas sobre estas entidades (por ejemplo, La Goetia y el Lemegeton); y las evocaciones de entidades creadas por uno mismo, mejor conocidas en la literatura del ocultismo como servidores. Anque los tres distintos tipos de evocaciones son muy interesantes, este artículo se concentrará sólo en la fabricación del servidor personal, del golem. Un servidor no es nada más que una extensión del psyche personal de uno. Es una creación mental la cual tiene un propósito de existencia. A diferencia de los sigilos, los cuales son sencillos y monofacéticos, el servidor tiene una inteligencia limitada, la cual le proporciona una cantidad de albedrío propio para poder tomar decisiones. Es como un sigilo sostenido indefinidamente, el cual puede ser reactivado una y otra vez, y cuyas características le proporcionan bastante flexibilidad dentro del dominio mágico. Es una herramienta básica a la disposición del mago en su búsqueda por el entendimiento de esta realidad ilusoria nuestra. Para fabricar un servidor se necesitan tres ingredientes básicos: propósito, creatividad, y poder de visualización. Sin propósito no se puede crear un servidor, pues es el propósito en sí lo que le proporciona a esta entidad su razón de existencia. Si no tienes un propósito no pierdas el tiempo en crear un servidor. La creatividad artística es lo que le va a dar vida a esta creación mágica. Por medio de la creatividad el iniciado puede definir todas las características que determinarán cada detalle de la existencia de esta entidad. ¿Tendrá razgos humanos o de animal, o será una bestia quimérica? ¿Será un ángel o un demonio? ¿Tendrá alas para poder volar a cualquier sitio, o múltiples ojos para ser omnisciente? ¿Estará repleto de odio, de compasión, de amor, o de objetiva indiferencia? ¿Trabajará a todas horas del día, o sólo la séptima hora del séptimo día de la séptima luna llena del año? Tu imaginación impone el límite. El poder de visualización es la materia etérica en donde la entidad va a encontrar forma. Es la arcilla de alfarero en donde la entidad tomará vida, ya sea como Adán en el barro del Edén, o como el monstruo del Dr. Frankestein en el cadáver inerte sobre la mesa del laboratorio. El poder de visualización le dará forma a tu creación en un lugar dentro de tu mente en donde la imaginación es tan real como la realidad misma que ahora mismo te rodea. Hay muchas maneras de crear un servidor. Estas siguientes instrucciones son sencillas y fáciles de seguir. Si utilizas los tres ingredientes que ya mencioné de la manera en que voy a detallar, la creación de tu golem personal será infalible (esto lo menciono por experiencia propia). Propósito Lo primero que te hará falta para crear un servidor es un propósito. ¿Qué es lo que necesitas? No hay tarea suficientemente trivial o exaltada, mundana o espiritual que un servidor no te pueda ayudar alcanzar. Un servidor puede ayudar a mejorar tu situación material, ya sea por medio de mejores oportunidades de empleo o alzas en tu sueldo o hasta encontrando tesoros perdidos. Puede ayudarte a afinar tu mente para que seas exitoso en tus estudios, o para que aprendas más rápido algún lenguaje, ya sea un idioma extranjero, o un lenguaje de computadoras, o un idioma de música. Puede ayudarte a mejorar tu vida romántica y hacerte irresistible a quien quieras o deseas. También puede ser usado como herramienta para hayar evolución espiritual y encontrar tu propósito en esta realidad, para dar amor y sanar dolencias. O también puede ser utilizado como herramienta de odio, venganza, cáncer y muerte. En resumen, no hay tarea que un servidor no pueda atener. Creatividad Una vez determines un propósito (o múltiples propósitos), entonces estarás listo para el próximo paso: el de crear un servidor. Este proceso puede tomar un par de horas o un par de meses. Mi experiencia personal ha sido que mientras más atributos personales y más detalles uno pueda asociarle a un servidor, que más alternativas uno termina proveyéndole a esa entidad para poder actuar dentro de su propósito de existencia. Lo primero que debes de hacer es darle forma a tu creación. Ve a tu farmacia o tienda de departamentos favorita, y en la sección de productos de arte o de surtidos escolares consigue una libra de plasticina o de arcilla. Con este material maleable vas a esculpir el cuerpo de tu servidor, proveyéndole cualquier forma que se te ocurra y que mejor defina su personalidad. Puedes darles razgos antropomórficos y darle apariencia humana, o puedes darle un cuerpo de animal. Si quieres apariencias más fantásticas, puedes combinar razgos de múltiples especies y crear una quimera con cara de mujer, garras de león y alas de águila (creando así un monstruo con actitud materna y humana, con la capacidad de volar a todos lados, y con garras para defenderse). Puedes proveerle apariencias llenas de simbolismos, como alas para volar, multiples ojos para ser omnisciente, espadas para defenderse, llaves para abrir puertas, docenas de brazos para hacer varias tareas a la vez, lo que quieras. Tus conocimientos sobre símbolos te dará amplitud en la creación de tu servidor, y literalmente, tu imaginación será el límite. Trabaja en tu servidor poco a poco, si no tienes prisa. En tu tiempo libre te encontrarás divagando, pensando en los atributos que quieres proveerle a tu creación, y ahí mismo, sin si quiera darte cuenta, estarás creando tu golem. Deja que tu mente explore todo tipo de cualidades para tu creación, y de ellas, escoje las más indicadas para su propósito. Atributos humanos como el amor, el honor, el odio, la lujuria, el humor, todo esto puede ser parte de lo que tú quieras que sea tu servidor. Regresa a tu escultura periódicamente y dale más detalles basado en las cosas que se te ocurran. Encontrarás que mientras más tiempo le dediques a tu servidor, que los resultados que encontrarás serán tan ricos como el buen licor que se le ha dejado añejar por algún tiempo. Sino tienes prisa en crear un golem, entonces es posible que puedas terminar con una creación casi perfecta repleta de todo tipo de detalles. Una vez tu servidor esté listo, dale un nombre, crea un sigilo con el propósito escondido en ese símbolo, y talla ese sigilo en una parte de tu escultura. Ahora tu golem está listo para ser activado. Poder de visualización El último ingrediente en la creación de un servidor, el poder de visualización, es imprescindible en la activación de esta entidad. Es aquí en donde la mente mágica está más activa y más susceptible a las realidades sutiles que rodean a uno. El poder de visualización todos lo hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas. La forma más básica de visualización ocurre en el mundo de los sueños, cuando estamos creando mundos tan reales dentro de nuestras mentes, que ni siquera sabemos que estamos soñando. También usamos nuestro poder de visualización cuando estamos soñando despiertos, en situaciones en donde el aburrimiento es extremo, y nuestras mentes tratan de escapar por medio de la fantasía. En el caso de la activación y comunicación con un servidor, el poder canalizar esta abilidad de visualización es esencial. Es el poder soñar despierto y de una manera controlada. Por ejemplo, para poder lograr comunicación con un servidor que tuve por algún tiempo, en mi mente me encontraba con él en una selva frondosa, verde y tropical, muy parecida a un monte en la propiedad de mis tíos en Yabucoa. Aunque físicamente me encontraba en el sótano de mi casa, en mi mente, y de una manera muy real, me encontraba rodeado de vegetación selvática y tropical, sintiendo el olor de la tierra y de las plantas, y hasta escuchando el cantar de los pájaros y el sonido del viento en las ramas de los árboles (ese tipo de concentración se le conoce como el trance mágico, y no está limitado al uso de servidores, sino que también puede ser utilizado en todo tipo de operaciones mágicas). Activación del servidor Para activar tu golem debes de hacer lo siguiente. Escoje un lugar y una hora en donde las distracciones van a ser mínimas o nulas. Tradicionalmente los magos y demás hechizeros hace sus rituales en medio de la noche, pues es a esa hora en que todo el mundo duerme, y cuando menos distracciones hay. Haz lo que tengas a tu disposición para poder relajarte y abrir tu mente a las sutilezas de la imaginación: meditación, una copa de vino, o hasta cualquier substancia enteogénica que pueda ayudarte a afinar tu mente. Prende una vela en medio de la oscuridad, y enciende un incienso, si tienes uno disponible. Siéntate en la oscuridad hasta que encuentres tu mente relajada y sin pensamientos foráneos. Cuando acalles tu mente, entonces estarás listo para la activación de tu servidor. Párate en un área de tu habitación (la cual previamente deshiciste de todo obstáculo o mueble, algo así como un diámetro de seis pies sin obstáculos) y con los ojos cerrados crea el lugar de encuentro con tu servidor. Puede ser una selva, un desierto, el tope de una torre de un castillo medieval, una playa. Lo que tú quieras y que más haga sentido con el propósito de tu servidor. Imagina una esfera de luz radiante sobre tu cabeza, la cual crecerá en tamaño, y bajará desde su posición para rodear tu cuerpo (este paso es imprescindible, pues es aquí en donde vas a crear literalmente una barrera de protección contra cualquier obsesión, tu creación inclusive). Una vez te encuentres rodeado de tu esfera de protección, explora tus alrrededores: mirando en todas direcciones a tu alrrededor chequea los detalles de este mundo que acabas de crear, escucha el sonido del viento, siente el calor del sol, concéntrate en la realidad que ahora te rodea. Entonces llama a tu servidor. Con suficiente poder de visualización podrás observar tu creación, con todo lujo de detalles, y hasta más perfecto que su representación en la escultura de arcilla o de plasticina que preparaste en el mundo ‘real’. En ese momento intenta comunicación con tu creación y dale sus instrucciones, su propósito. Este atentado a comunicarte con tu creación idealmente debería de ser hecho de una manera no verbal, sin palabras, estableciendo una línea de comunicación por medio de imágenes y de ideas visuales. Una vez le hayas dado sus instrucciones a tu golem, despídete de él, y termina tu visualización con la realización de que todavía la esfera de luz te rodea y te está protegiendo de todo tipo de obsesiones. Chequea los alrrededores de tu realidad mágica por última vez, y entonces, sal de tu trance. En este momento, una vez hayas terminado tu ritual tienes par de alternativas que escojer. Puedes activar el sigilo que representa a tu servidor por medio de cualquier método de gnosis que te interesca (aunque en mi opinión, este paso no es absolutamente necesario, ya que hubo un buen grado de gnosis en el trance de por sí). Puedes darte otra copa de vino, escuchar un poco de música, ver televisión un rato, o hacer cualquier cosa que separe tu mente del ritual que acabas de terminar. Tómate un rato de distracción antes de irte a dormir. Si esta es la primera vez que has hecho un servidor, pues has acabado de darle vida a una entidad. ¡Felicitaciones! Advertencias Ahora, mantén en mente las siguientes advertencias. Ten en cuenta que esto no es un juego, y que el hacer un golem desata todo tipo de consecuencias a tu alrrededor. Si no estás dispuesto a aceptar las potenciales consecuencias negativas de tu creación, lo mejor es evitar este experimento. Un servidor puede traer todo tipo de karma en tu vida, ya sea positivo o negativo. De la misma manera que puede traer bendiciones materiales y espirituales en tu vida, un golem puede crear caos en tu vida o en la vida de otros. Un golem sólo considera su propósito como razón de su existencia, y no le importa los medios obtenidos para alcanzar sus metas. Su objetividad es fría y sin sentimientos ni prejuicios, y si alguien tiene que caer para que su propósito tome lugar, pues entonces ese alguien sufrirá. Atente a las consecuencias, deshaste de todo sentido de culpa, y disfruta de las fuerzas del caos a tu disposición. Otro punto importante es el siempre crear una fuente de protección cada vez que actives un servidor, o que quieras hacer contacto con alguno que ya hayas creado. El ejercicio mental de la esfera de luz radiante es imprescindible en este ritual, o cualqier otro ritual en donde existe el potencial de enfrentarte con obsesiones. Esta esfera mantendrá tu mente libre de toda obsesión relacionada a tus actividades mágicas. No hables de tus actividades mágicas clandestinas con nadie, a menos que sean personas que entiendan lo que tú estás haciendo. El miedo, el prejuicio, o la envidia de otros puede convocar el desastre en tus incursones mágicas. El silencio siempre será tu meor aliado en la magia. Algo más. Una vez tu servidor cumpla su misión es imprescindible que lo destruyas, no vaya a ser que te suceda como lo que sucedió con el golem del majaral. Tienes que destruirlo en tu mente en un ritual designado para tal actividad, y también tienes que destruir la escultura que hiciste en arcilla en el mundo real. El no destruir un servidor una vez su propósito haya sido terminado puede llevarte al desastre, pues entonces uno pierde completo control sobre el servidor. Ahora ya sabes evocar entidades [...]
Pingback por » Tony Montana, Golem electrónico
November 15, 2005 @ 5:27 pm
[...] Recientemente desde el Monasterio salió una maldición en forma de golem, un golem perteneciente al siglo XXI, compuesto de señales electrónicas en vez de arcilla. Tal y como le sucedió al rabí Judah Loew ben Bezalel de antaño, este golem terminó tornándose en contra de su creador, luego de que perdiera propósito. Para los que no conocen la historia del golem del rabí Judah Loew ben Bezalel, aquí les doy un resumen del cuento: En la era Renacentista hubo un rabí judío que vivía en el ghetto de Josefov en Praga, la capital de Checoslovakia. Este rabí, conocido como el majaral, sabía como trabajar dentro del ocultismo por medio de las reglas del kabbalah judío. Por medio de la magia una vez creó una entidad, un golem, para ayudar a su comunidad judía, la cual era perseguida constantemente por sus vecinos cristianos. Aunque el golem fue exitoso trayendo cambio y progreso en la comunidad de ese ghetto, al final, el rabí perdió control sobre su creación, y el golem terminó perjudicando a aquellos a los cuales fue programado a proteger (para más detalles, lee el cuento del Golem aquí en el Monasterio). Hoy en día hay todo tipo de guías y de gremorios disponibles al público en general, los cuales detallan la fabricación de este tipo de entidades, de servidores mágicos (para más detalles, lee las diferentes secciones sobre experiencias personales con golems creados por los magos de esta página). En nuestro caso, el golem que se fabricó en el Monasterio fue una entidad electrónica, y al igual que el golem del majaral, fue creado con un propósito. Desafortunadamente, al igual que el golem del majaral, Tony Montana, un golem electrónico nacido en el Monasterio, eventualmente se tornó en contra de su creador una vez su meta fue satisfecha, trayendo el caos no sólo a su creador, sino que también al resto de los escritores de esta página, escritores que desconocían el origen de tal demonio. He aquí nuestro cuento. La comunidad del internet puertorriqueña, aunque bastante extensa, es pequeña en el sentido de que casi todo el mundo se conoce entre sí. No hay chisme lo suficientemente pequeño para que quede resagado o ignorado en esta comunidad de ciudadanos electrónicos. Blogs, foros, websites, e-milios, todo eventualmente sale a flote en el internet isleño. Esta peculiar comunidad insular está dividida en cientos de subcomunidades, cada una con su nichos particulares. Comunidades de música, comunidades de religión, comunidades políticas, comunidades literarias, todo ese macrocosmos se desborda dentro del microcosmos electrónico de nuestra isla. Fue en una de estas pequeñas comunidades, frecuentadas por dos o tres docenas de foristas, que nuestro golem desencadenó su ira. Resulta que un tal Evaristo comenzó un blog con un foro luego de haber sido expulsado de un foro popular literario de la isla por causa de sus malas mañas (posteando fotografías pornográficas, comentarios de mal gusto, etc.). Evaristo aunque cabrón, era muy popular en este serio foro literario, así que cuando lo expulsaron, y el tipo abrió su propio foro, la noticia se esparció en los ámbitos del internet como reguero de pólvora. En cuestión de días su foro se llenó de todo tipo de nómadas electrónicos buscando en donde perder el tiempo (¡muchos de ellos, perdiendo el tiempo en horas de oficina o de universidad!), nómadas ya conocidos entre sí por su participación en otros foros, incluyendo el foro serio literario en cuestión. Fue en una de mis excursiones a este foro de Evaristo en donde reconocí el estilo de escritura del tal Tony Montana, el forista más descalabrado y malcriado que jamás había parido madre electrónica. En esos primeros días de vida de Tony, ya el tipo había insultado a media clientela del foro de Evaristo, pues como por arte de clarividencia, Tony ya conocía los detalles personales de muchos de los foristas. Identifiqué al escritor de Tony en esa multitud, pues reconocí la “pluma” de uno de los escritores más talentosos del Monasterio: Tony Montana era Simón el Mago. Sin embargo, algo que yo no podía compatir era el carácter dulce de Simón, caracterizado por las letras que recibía del otro lado del monitor cada vez que chateábamos o nos intercambiábamos e-milios, con el carácter brutal, incisivo y despiadado de Tony. Para mí eso fue una revelación total. He aquí un escritor con tal talento innato, el talento de poder manipular las palabras de una manera tan íntima, que tenía la habilidad de ser más de una persona a la vez. Tony, con su nivel de cinicismo tan descarado, tan alejado de cualquier sentimiento humano, con sus palabras cortantes como navaja fría, parecía en vez de un ser humano detrás del teclado, un monstruo sin emoción alguna. Simón por el otro lado, era un tipo sutil, amable, y cordial; todo lo que uno puede esperar de una persona civilizada, inteligente y con buenos modales, eso era Simón. Fue exactamente eso, esa incompatibilidad entre creación y creador, entre persona y personaje, lo que más me fascinó, lo que más me conmovió hasta el tuétano. Cuando me encontré con Simón en MSN messenger y lo acorralé con mis preguntas, el tipo no tuvo otra opción más que admitirlo, que sí, que Tony era su creación. Fue entonces cuando intercambiamos par de ideas. ¿Sería posible crear un golem electrónico? ¿Sería posible crear una entidad con el poder de un virus informático, que en vez de infectar computadoras, podría infectar mentes con información (o con desinformación)? Simón, siendo un aprendiz en las artes del caos en seguida captó mi interrogante. Los golems se hacen con arcilla y con voluntad, pero ¿con impulsos electrónicos? ¿Sería posible? Y si fuera posible, ¿cuál sería la meta de este golem? La solución a esa pregunta sería fácil, lo difícil sería comprobar que un golem podría ser construído por medio de información electrónica. Tony Montana: ¿creación mágica, o pendejito malcriado? Interrumpimos este relato mágico para resolver tu primera duda. En estos momentos te estarás preguntando, mi querido lector, que como es posible tratar de entender las malascrianzas de un personaje electrónico desde un punto de vista esotérico. Tony no hizo más que traer desdicha a muchos de los foristas conocidos al exponer todo tipo de verdades íntimas y burlarse de ellas en público. Desde sexo anal, hasta maridos divorciados sin poder ver a sus hijos, Tony no dejó ningún tema sin tocar, atacando en el monitor a cada víctima de una manera cínica, exponiendo sus secretos personales aprendidos por Simón luego de años de “forear” civilizadamente. Dirás, mi querido lector, Simón no es más que un hijo de puta con demasiado tiempo en sus manos y nada productivo que hacer más que sembrar discordia. A lo mejor lo que presumes es correcto. Sin embargo, déjame recordarte que en la magia del caos “nada es verdad, y todo es permitido”, y que para entender la magia a un nivel personal, hay que deshacerse de todo concepto generalmente aceptado dentro de la realidad consensual, y crear una nueva realidad propia. O sea, que para entender la magia, hay que aprender a ver las cosas desde otro punto de vista con sentido. Simón creó a Tony sin ningún tipo de restricción moral, y ese fue el experimento personal de Simón, el de probar los límites de su realidad, dentro de la realidad virtual. Pero regresemos al relato, antes de que perdamos el hilo. [...]
Comentario por Helykadmus
October 2, 2008 @ 1:03 pm
Interesante el encierro del gollems, el famoso Iosele… Pienso en las sincronías que se han formado entre nuestra conversación y lo que leí en el artículo muy bien condimentado… Me encanto el unir la historia antáñica con el tiempo moderno…
Algún día pasaré por Praga, y diré Iosele! Iosele! Levantate! mientras golpeo con mi mano derecha la punta superior derecha de la puerta, y con la mano izquierda indico el umbral por donde saldrá orgulloso…
Saludos Hermano…
P.S.: Me causó extrañeza no haber visto la palabra Iosele en el artículo…
Un abrazo fraterno a todos.
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Pingback por » Golem Parte 4: Locura en tiempos de concupiscencia
November 15, 2005 @ 4:51 pm
[...] El primer acto más obvio de Justiniano, y no necesariamente el primer acto que él cometió, fue el de causarle la locura a una de las empleadas de mis jefes tiranos. Como recordarás, y siguiendo las instrucciones sobre como crear un servidor, le dí el soplo de vida a mi primer Golem, al cual bauticé con el nombre de Justiniano, con el propósito de derrocar a mis dos jefes. Justiniano había sido creado un domingo cerca de la medianoche, y ya el miércoles estaba cayendo su primer víctima. Recuerdo que ese día fui al trabajo y la Dra. Nutz no se apareció a trabajar su turno. Usualmente, cuando se trabaja en una sala de emergencia como médico, es importantísimo tratar de encontrar un remplazo que pueda cubrir cualquier turno el cual uno no pueda trabajar, ya sea por causa de enfermedad o por algún tipo de emergencias. Esta responsabilidad, la de encontrar remplazos durante ausencias, es indispensable para evitar que reine el caos dentro de la sala de emergencias, y así continuar eficientemente con las operaciones de este importante centro de servicios médicos. Así que cuando la Dra. Nutz se ausentó ese día, sin siquiera encontrar un remplazo para cubrir su turno, todos nosotros nos dimos cuenta, particularmente por el caos que se impuso esa noche en nuestro lugar de trabajo. Aunque tratamos de conseguirla por medio del teléfono, nadie nunca contestó al otro lado de la línea, así que terminamos por contactar a uno de los jefes para que se encargara de la situación. Esa noche, a pesar de los esfuerzos de mi jefe, nadie vino a cubrir el turno de la Dra. Nutz, así que el trabajo terminó siendo bastante caótico. Cuando al otro día la Dra. Nutz se volvió a ausentar sin notificar a nadie, fue entonces cuando la situación se puso más interesante. Nos enteramos que el jefe había llamado a la policía para ver que estaba sucediendo con la doctora, y aparentemente, por los rumores que logramos escuchar, la doña se había “barricado” en su apartamento. Al tercer día de la situación, el viernes, luego de ausentarse por última vez al trabajo, ella fue traída en esposas por la policía a la sala de emergencias para ser evaluada por un psiquiatra. No fue hasta la semana entrante que me enteré de los pormenores de la situación, y fue entonces cuando tracé todos los eventos sucedidos a las ocurrencias de mi Golem. Antes de mencionar los hechos que tomaron lugar durante esos tres días, es importante entender, o al menos de tener una idea, de quién era esta tal Dra. Nutz. Si pudiera describir a esta mujer en una oración, y referiéndome a ella de una forma poética, yo la describiría como la representación en carne y hueso de todo lo disfuncional, todo lo opresivo, y todo lo que estaba jodido bajo la dirección de nuestros dos jefes. Como a lo mejor ya mencioné por ahí, mis jefes eran medios déspotas, y hacían lo que les daba la gana en nuestra práctica. Aún cuando teníamos un grupo bastante eficiente de doctores inteligentes y talentosos, de vez en cuando estos dos cabrones nos imponían el trabajar con doctores y assistentes médicos cuyos talentos (si alguno) eran definitivamente cuestionables. La Dra. Nutz era un ejemplo perfecto de esta tiranía. Esta doctora no era especialista en emergenciología, sino que era internista, y sus conocimientos sobre el tratamiento de pacientes dentro de la sala de emergencias era terrible. Ella era lenta, y ordenaba excesivamente todo tipo de pruebas, aún en casos tan simples como un dolor de muelas o un uñero infectado. El trabajar un turno a la misma hora que ella significaba que su lentitud y su falta acumen médico iba a ser la carga personal de uno, pues uno terminaba viendo más pacientes de la cuenta debido a la ineptitud de esa mujer. Aún con nuestras protestas, y las protestas del resto del staff médico del hospital (pues ya se sabía que esta doctora no sabía dos carajos de medicina), nuestros jefes se hicieron los sordos, pues aparentemente, a ellos le convenía mantener esta mujer en el grupo, principalmente desde un punto de vista económico. Al carecer de una especialidad en emergenciología, estos cabrones hacían bastante dinero con cada hora que esta doctora trabajaba, pues ellos le pagaban menos por hora que al resto de nosotros. Otra cuestión que también la protegía en su posición, en mi opinión, era que ambos ella y uno de los jefes eran fanáticos religiosos, o como le decimos en inglés “Jesus-freaks". Ese atributo de fanático religioso era a lo mejor lo que más me molestaba de esos dos, esa actitud de “higher than thou”, de ser mejores que uno porque de acuerdo a ellos, ellos estaban “salvados” en el amor de Jesucristo y otra docena de estupideces ideológicas. Pero de vuelta al cuento. La semana entrante, como ya mencioné, cuando me enteré de los detalles de cómo esta mujer terminó en esposas en la sala de emergencias para ser evaluada en contra de su voluntad por un psiquiatra, fue entonces cuando comencé a identificar las sincronicidades impuestas en la realidad por medio de mi odio y por medio de lo oculto. Resulta que la Dra. Nutz había estado teniendo una relación “ilícita” con un muchacho nicaragüense 20 años menor que ella. Con la palabra ilícito no me refiero a algo ilegal de por sí, sino a algo prohibido ante los ojos de Dios, pues según me enteré, ellos dos llevaban una relación de convivencia fuera del matrimonio en el apartamento de ella desde hace par de meses. Este muchacho, llamémosle Bernabé Llaco, había sido invitado a nuestro pueblo por uno de los industrialistas y filántropos locales, persona al cual yo tengo el gusto de conocer personalmente, el cual había descubierto a este muchacho con talentos bilingües en una de sus tantas misiones filantrópicas a Centroamérica. Yo había sido presentado a Bernabé por el filántropo éste una vez en una función del hospital, y luego de ello hablé con él par de veces en otros encuentros, así que cuando me enteré que este muchacho estaba envuelto en el cuento de la locura de esta mujer, fue ahí que comencé a juntar las piezas de este rompecabezas mágico. Aparentmente, el filántropo tenía mucha fé en los talentos de Bernabé, asi que por medio de sus palas y sus amistades, le pudo conseguir una visa de estudiante (muy difíciles de conseguir), y también una beca totalmente pagada en una de las universidades locales. De una manera u otra, la Dra. Nutz se voluntarizó a ayudar con los libros y otros gastos de este joven estudiante, al cual aparentemente conoció por medio del filántropo en la iglesia. [...]